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8.10.08

Los Madriles VI. La Almudena.


La Catedral de La Almudena de Madrid fue la primera catedral en el mundo consagrada por un Papa. También la primera que el Papa Juan Pablo II consagró fuera de Roma y sucedió il 15 de junio de 1993. Su primera piedra la puso el 4 de abril de 1883 el rey Alfonso XII.

Múltiples visicitudes a lo largo de su historia han hecho que, como otras hermanas, no tenga un sólo estilo. La cripta, su primer paso, es de estilo neorománico. El resto es neogótico en su interior y neoclásico en el exterior. Francisco de Cubas fue el precursor de su forma interna (planta de 99 m con tres naves y capillas y crucero de 66), Fernando Chueca Goitia y Carlos Sidro los responsables del “envoltorio” que la acercaría estilísticamente hablando al Palacio Real, edificio a cuya plaza de la Armería da la fachada de la catedral.

Los materiales utilizados para su construcción fueron fundamentalmente piedra de Novelda, en Alicante, y granito de las canteras de Colmenar Viejo , al norte de Madrid.

La fachada principal la protegen cuatro santos españoles esculpidos por Ramón Chaparro: San Fernando Rey, Santa Teresa de Jesús, Santa María de la Cabeza y San Isidro Labrador. La piedra blanca de Colmenar Viejo realza sus figuras, que acompañan una estatua de la Virgen de la Almudena.

En las puertas de bronce de la fachada de la calle Bailén Sanguino ha representado el hallazgo de la Virgen de la Almudena por el rey Alfonso VI de Castilla en el 1085, el día de la inauguración de la Catedral de manos del Papa Juan Pablo II el 15 de junio de 1993 presentes los Reyes, Doña María de las Mercedes, madre del Rey y el Arzobispo de Madrid y para terminar la procesión de la Virgen de la Almudena el 9 de noviembre por las calles de Madrid con los monumentos más representativos de la ciudad.

El último retoque de la Catedral fueron las pinturas neobizantinas de Kiko Argüello.

En ella se casó el Príncipe de Asturias, primera boda real realizada en la catedral. Me hubiera gustado estar en Madrid ese día.

Fuente: wikipedia
Foto: Oli
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7.10.08

Los Madriles V. La Cibeles.


Si cada madrileño tuviera que elegir una estatua para representar su ciudad, con grandes probabilidades sería la Cibeles la ganadora del concurso. No los reyes godos, ni Felipe III en la Plaza Mayor , ni el Alfonso XII del Benlliure , emblemas de nuestra historia, sino la señora de los leones. Y es que no se sabe ni como ni porqué entra en el corazón poquito a poquito cada vez que uno pasa delante. Uno cuando la ve sabe que está en casa.

Fue diseñada por el que fue Maestro Mayor del Ayuntamiento de Madrid en 1764, Ventura Rodríguez, considerado, junto con Juan de Villanueva, el arquitecto español más importante de su época y el último barroco. La realización de la diosa y el carro contaron con las manos de Francisco Gutiérrez y los leones de Roberto Michel (1792), ayudados por el adornista Miguel Ximénez. Mármol cárdeno de Montesclaros (Toledo) y piedra de Redueña (al norte de Madrid) dan vida a esta representación de la Madre Tierra.
El proyecto fue realizado entre los años 1777 y 1782. Estaba pensada para los Jardines de la Granja de San Ildefonso (Segovia, España), pero la remodelación del Paseo del Prado la llevó cerca del Palacio de Buenavista, en Madrid, a la entrada de Recoletos y mirando hacia la fuente de Neptuno. No sería trasladada al centro de la plaza hasta 1895.


La estatua cuenta con múltiples detalles a los que uno no hace caso cuando pasa con el coche. El carro esta apoyado en una roca. La diosa lleva un cetro y una llave. El pedestal escupe agua sobre los leones a través de un mascarón bajo los ojos atentos de una rana y una culebra. Cuenta la mitología que Hipómenes se enamoró de una cazadora del grupo de Diana, Atalanta. Pidió ayuda a Afrodita para conquistarla y gracias a las manzanas de oro lo consiguió, pero al elegir un templo de Cibeles para su unión, Zeus se enfadó castigándoles a tirar como leones del carro de la diosa durante toda la eternidad.

La fuente fue creada como fuente útil cuyos dos caños rústicos (hoy inexistentes) surtían agua a los aguadores oficiales por uno y al público por otro. Los caballos usaban el pilón. La tradición cuenta que el viaje de aguas que acababa en la Cibeles databa de la época del Madrid musulmán, de la Edad Media y tenía fama de tener propiedades curativas. En 1862 los incómodos caños fueron sustituidos por un grifo y un oso que facilitaban la recogida de aguas.

Cuando el agua corriente fue un hecho cotidiano en Madrid, estas dos figuras simbólicas se quitaron de nuevo, volviendo al diseño original de Ventura Rodríguez. La fuente perdió su utilidad y se transladó al centro de la plaza.

No se quiso perder el antiguo viaje de agua y para ello se puso una pequeña fuente del lado de Correos, que continuó a surtir a los madrileños de ese agua especial.

Fuente: wikipedia
Foto: Oli
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6.10.08

Los Madriles IV. La Plaza Mayor.

¿Quien no ha ido a la Plaza Mayor a tomarse un bocadillo de calamares? Hay algo de increiblemente gustoso en ese comerse dos difícilmentes domables grandes trozos de pan con los que apretar la abundancia de calamares a la romana recién fritos (me he preguntado siempre porqué se llaman a la romana) que luchan pasivamente por escaparse de nuestro campo bocal. Y la cañita para acompañar es un deber.

Son esas costumbres que se pierden en los albores del barrio. Bueno, quizá sea exagerar. Lo que sí es cierto es que los orígenes de la plaza datan de los tiempos en que en la confluencia de caminos entre Toledo y Atocha (hoy en día se pueden ver las placas de las calles con los mismos nombres), entonces en las afueras de la villa medieval, se celebraba el mercado. En el siglo XV se construyó la primera casa con pórtico. Las llamadas “casas de manzanas” fueron derruidas cuando Felipe II, una vez transladada la corte a Madrid (1561), encargó en 1580 la remodelación de la plaza a Juan de Herrera. Fue en el solar de la antigua lonja donde Diego Sillero iniciaría en 1590 a alzar la primera construcción de la plaza, la Casa de la Panadería. La plaza se concluyó en 1619 a manos de Juan Gómez de Mora. Tres incendios han dañado la plaza durante la historia, diversos arquitectos dirigieron los trabajos para rehabilitarla: Juan Gómez de Mora, Tomás Román, Sabatini, Juan de Villanueva y sus discípulos Antonio López Aguado y Custodio Moreno.

La estatua donde todo el mundo se da cita en la plaza representa Felipe III y a pesar de que data del 1616, vigila la plaza sólo desde el 1848. Sus autores, Juan de Bolonia (escultor francés que trabajó en la Italia del Renacimiento) y Pietro Tacca (italiano, alumno de Giambologna, máximo representante en Toscana del gusto barroco).

Varios retoques han ido mejorando la plaza con los años (como el vino), el último fue la decoración mural obra de Carlos Franco de la Casa de la Panadería, entre cuyos personajes mitológicos se encuentra la diosa por la que los madrileños tienen una especial predilección, Cibeles.

Fotos: Oli
Fuente: Wikipedia

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4.10.08

Los Madriles III. De Madrid al cielo.

Compañeras de bachiller. ¿Os acordais de las colas que teníamos que hacer para entrar en la pista de hielo del Real Madrid? Miles de conversaciones entre codazos, pues jamás se hacía una fila que se pudiese llamar tal, era todo un barullo de adolescentes impacientes. Una vez, desesperadas porque no había forma de llegar a la taquilla alzamos a una de nuestras hermanas pequeñas por encima de la ventanilla y sacó las entradas desde arriba, ¿lo recordais? No sé que nos hubieran hecho nuestras madres si nos hubieran visto. Hoy ese mundo no existe. Risas, empujones y húmedas caídas vivirán dentro de nosotras siempre, pero el terreno ahora pertenece al progreso. En un futuro ubicará también el Centro de Convenciones Internacional Ciudad de Madrid. Hoy cuatro torres magníficas, obras de arte de la arquitectura, surcan orgullosas el aire, la Cuatro Torres Business Area.

El hombre ha tenido siempre una gran fascinación por conquistar el cielo. Ya en el medievo poseer una alta torre era símbolo de poder y riqueza. Los habitantes de San Gimignano, delicioso pueblecito de la Toscana italiana, concurrían a ver quien conseguía construirla más alta. No es casualidad si hay quien la llama la Manhattan medieval. Hoy este anhelo continúa, acunado por las tecnologías más avanzadas en las que Madrid está a la avanguardia. Y el escondido deseo de dormir en una altura despropositada, también.

Cuando pasas con el coche por la Castellana, intentas contar los pisos de las torres, pero te pierdes. Te duele el cuello y al final lo dejas.

Eurostars Madrid Tower***** ha elegido una de estas increibles construcciones para instalarse. Lujo, arte y cultura harán recordar las princesas de los cuentos, atrapadas en sus 474 habitaciones. Nos bastará una para disfrutar de la nobleza de materiales y elegancia del diseño que inunda cada habitat y de las vistas extraordinarias que sus ventanas ofrecerán a partir del 17 de noviembre del 2008. La obra arquitectónica mas majestuosa de España, la definen.

Dos mil quinientos metros cuadrados de instalaciones para business men (y women), tres plantas con 22 salas de diferentes tamaños a partir de los 1300 invitados, salones equipados profesionalmente la mayor parte con luz natural, hacen del hotel un paraiso para celebrar conferencias, convenios, eventos de todo tipo...y un edén para el que pobrecito se ve obligado a dormir allí.
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3.10.08

Los Madriles II. ¿Por qué capital de España?

Madrid no fue siempre capital. Y no llegó a serlo como resultado de una guerra, que es lo que suele ocurrir, sino por la voluntad concreta de un monarca, Felipe II, de instalarse en ella en 1561. Por aquel entonces era una villa medieval no fortificada de unos cinco mil habitantes. Hasta entonces Carlos V había celebrado Cortes en Valladolid, aunque fue él a otorgarle la corona real al escudo del oso y el madroño aún hoy símbolo de la ciudad de los atardeceres.
Los historiadores no se ponen de acuerdo en cuanto a la razón final que llevó a Felipe II a cambiar la capital de lugar. Se supone que su mente absolutista lo llevara a soñar un lugar central, símbolo de la unidad de sus reinos. Madrid estaba equidistante de la mayor parte de las regiones españolas, más que Sevilla, Toledo e incluso Valladolid.
Felipe II quiso una nueva capital ajena a viejos conflictos, privilegios y tradiciones. Es probable o al menos posible que influyeran también sus ganas de seguir de cerca el proyecto de la construcción del Monasterio de El Escorial. Hubiera sido lógico que al anexionarse Portugal hubiera trasladado su Corte a Lisboa, pues era el consejo de muchos y él mismo era hijo de portuguesa.
Dice la leyenda (y sólo de leyenda se trata, pues las fechas no coinciden) que su padre Carlos V, cuando comunicó a su hijo su decisión de abdicar, le dió una serie de consejos, entre los cuales se hablaba de la capital. Le decía que si lo que deseaba era aumentar sus reinos, llevara la Corte a Lisboa, cara al Atlántico. Si lo que anhelaba era conservar los que tenía, tendría que dejar la Corte donde estaba, en Valladolid. Y si lo que quería era perder poder y tierras, llevar la Corte a Madrid era el método más rápido.

Lo que si es cierto es que la villa de Madrid poseía una riqueza transparente: gran abundancia de aguas aprovechables a nivel de superficie. Bosques cargados de osos y lobos e importantes pastos aumentaban su tesoro natural. Un elogio de la época hablaba de una zona muy templada y de buenos aires, limpios cielos, aguas muy buenas, pan y vino singulares y de cosecha propia, especialmente el vino tinto que es muy bueno, y también los blancos son muy ricos, posee muy buenas carnes de todo tipo, mucha caza, montería de puercos, ciervos, gamos, corzos, conejos, liebres, perdices, aves variadas y los toros más bravos de España y muchos caballos y mulas junto con todas las bestias necesarias para el servicio de la casa y de la agricultura. El pan blanco candeal de propia cosecha, legumbres de todo tipo, muy buena hortaliza, frutas verdes y secas. Excelente queso (que dice no tiene comparación ni con el Parmesano de Italia). En fin, todo lo que hace falta para alimentar una villa, menos pescado fresco. A excepción de los besugos, congrios, atunes, pulpos, sardinas y otras especies que trae la diligencia . Hacen venir también truchas, salmones, angulas, lampreas, barbos, escabeches, lenguados, acedias, hostias, sábalos salados, etc.

Vamos, de Madrid al cielo.
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Fuentes:
Ciudades de la Historia, Madrid de los últimos Austrias, Néstor Luján
Wikipedia

Foto: Oli
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2.10.08

Los Madriles I. Lecturas del Botánico.

Es que los Madriles se echan de menos, así que me dedicaré a escribir sobre ellos durante una temporada, a ver si se me pasa la murriña. Hoy lo dedicaremos a las actividades gratuitas que organiza el Real Jardín Botánico. ¿No habeís estado nunca? Es una pena, porque vale la pena. Es fácil de visitar, pues está muy cerca del Museo del Prado, meta obligada de cualquier turista en la ciudad de los atardeceres.

El invernadero de los bonsáis aloja una exposición de Marta Torre-Marín (Tucha) de pintura sobre raso hasta el 5 de octubre. Ventisiete grandes obras y cien pequeñas mezclando arte y naturaleza a través de la estampa de hojas teñidas (especies del Jardín Botánico) encima del raso. Hace aflorar su mundo interior con la ayuda del mundo vegetal. La crítica de arte María Luisa Alonso Berrojo ha dicho de su obra que en ella emerge cada estado del alma junto con la atmósfera de cada estación, jugando un lugar importante la luz.

Los fines de semana del 4 al 25 de octubre 2008, organizan visitas gratuitas cuya temática son las plantas útiles. Comienzan los sábados al mediodía y conviene reservar (914200438). Están patrocinadas por la Dirección General de Promoción y Disciplina Ambiental, Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid.

Otra actividad para la que es necesaria reserva es el taller para familias del Botánico acerca de los frutos. Comienza el 5 de octubre 2008 hasta el 26 y se realiza cada domingo de 11,30 a una. La reserva, obligatoria: 914200438,
divulgacion@rjb.csic.es. Los talleres son gratuitos. Se paga la entrada normal al Botánico (2 euros), menos en el caso de niños, grupos de estudiantes y mayores de 65 años, que entran gratis.

El Otoño en el Jardín nos regalará una serie de visitas gratuitas temáticas que iniciarán al mediodía del sábado el 1 de noviembre del 2008 y terminarán el 29. Reservas: 914200438,
culturacientifica@rfb.csic.es

Si quereis ver una serie de estupendas fotos que nuestra colaboradora Oli ha realizado de diversas especies del Botánico, pasead alrededor de ellas con e-viajado.

Para más información acerca de conferencias, cursos y seminarios

Para saber cómo llegar, descuentos en el precio del billete de entrada (normal: 2 euros) y horarios durante todo el año

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1.10.08

Fotos Navalahija. Restos arqueológicos hispano visigodos.



























Finalmente llevamos las fotos del verano a revelar. Las describiré en orden. Antes de entrar en el recinto, estábamos al norte de Madrid, en la comarca de Colmenar Viejo. Una vez dentro, estamos en Navalahija, aldea hispano-visigoda del siglo VII después de Cristo.

Foto número 1: se ve la construcción que el yacimiento, aún en función el día que lo visitamos, hizo venir a la luz. El primer espacio delimitado por piedras corresponde a un lugar sin techo donde almacenaban escorias. El segundo caminando hacia las tiendas de campaña, dotado de una entrada autónoma, contaba con una gran piedra circular, una fragua. El tercero, dotado a su vez de otra entrada paralela a la primera, poseía numerosos trozos de objetos cotidianos, así como el cuarto.

En la foto número 2 se puede observar con precisión el primer espacio descrito. La mayor profundidad del terreno en la parte final corresponde a la zona donde la escoria estaba alojada.

En la foto número 3 se aprecia claramente como el yacimiento aún era activo (era el último día de
excavación) observando las carretillas y los flexibles barreños negros característicos de los albañiles españoles.

La foto número 4 ofrece, además de una impresionante vista de la intensidad del azul del cielo de
esos lares, el detalle de las dos puertas de entrada a la construcción.

Foto número 5: la parte de la excursión que se desarrollaba en la Dehesa de Villavillar (Colmenar Viejo, Madrid) se ha terminado y nos vamos hacia el autobus que nos llevará hasta la relativamente cercana necrópolis visigoda del territorio de la Ermita de los Remedios.

Fotos: María Clara Fuerte (prohibida su reproducción sin previo permiso)

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